Señala el P. López Pego en su libro del centenario:

 “El Arzobispo de Évora estaba muy agradecido a los jesuitas y no le faltaba motivos. Durante la revolución portuguesa de 1910, que destronó al Rey Don Manuel II, varios canónigos y sacerdotes de su diócesis tuvieron que salir precipitadamente de Portugal y refugiarse en España. Fueron recibidos en el Colegio de Villafranca, en el que permanecieron hasta que fue posible su regreso a Portugal.”

 El P. Rector vio el cielo abierto y dijo al P. Gómez Bravo: “Mañana mismo vamos a visitar al Obispo de Évora”. Poco tiempo después recibe el P. Rector la siguiente comunicación. “Las puertas de Portugal están de par en par abiertas para recibir a los hijos de la Compañía de Jesús”.

Del libro del P. López Pego: (Búsqueda de emplazamiento del nuevo Colegio en Portugal)”.

Nuevo viaje del P. Gabino Márquez a Portugal para agradecer al Arzobispo y concretar la solución. “El Arzobispo les sugiere, como sitio para instalar el Colegio, un amplio edificio propiedad del ex-rey de Portugal, situado en la ciudad de Villaviçiosa, a 40 Kms. de la frontera. Ante todo, se necesita el conocimiento y permiso del propietario, D. Manuel II, que residía por aquellos tiempos en París, y hacia París sale el 18 de octubre el P. Gabino Márquez. D. Manuel no puso dificultades, pero la ulterior visita al edificio hizo ver que no reunía condiciones por exigir cuantiosos gastos de adaptación.”

Diario del P. Francisco Mateos:  “Al pasar por Madrid el día 19 el P. Rector, me llamó por tfno. y me dijo que abriera enseguida el Colegio, ya que el gobierno toleraba nuestros colegios hasta la promulgación de la constitución. El mismo lunes avise a los alumnos de Villafranca y cercanías que mañana 20 de octubre comenzamos las clases”. A continuación, cita el P. Mateo el número de alumno en cada curso, en total 110 y da cuenta de los padres y profesores que tenían a su encargo la docencia. El primer trimestre trascurre con cierta normalidad”. El día 20 diciembre queda interrumpido el diario, porque los alumnos marchan de vacaciones. “En Estremoz el Dr. Fonseca, AA.AA de la Compañía, Presidente de la Cámara, expone a los concejales la pretensión de los Jesuitas de abrir un Colegio para los niños españoles. Los concejales rasgan sus vestiduras, porque dicen que son asesinos, criminales, ladrones… El Dr. Fonseca presenta su dimisión: “Si estos señores son como Uds. les increpan, yo que durante nueve años me eduqué con ellos, debo participar de los mismos ideales. Una de dos, o Uds. admiten que estos señores son tan decentes como los presentes, y si no, pido mi dimisión irrevocable”.

Del libro del P. López Pego: “Es entonces cuando la solución portuguesa se va concretando en Estremoz. El P. Joaquín Márquez tenía cierta relación de parentesco con la familia de los Reynolds, uno de ellos D. Roberto Reynolds poseía en Estremoz un hermoso y capaz edificio. Visitado el edificio pareció completamente idóneo. Empiezan las negociaciones con D. Roberto que van muy bien encaminadas, tanto que en diciembre y comienzos de enero empiezan a visitar los jesuitas Estremoz para ir conociendo sobre el terreno la casa. Se iba acercando inexorablemente, de acuerdo con la actividad parlamentaria en Madrid, el momento, de tener que abandonar Villafranca. El 26 de enero ya estaba ultimado el acuerdo con D. Roberto.”

La nueva Constitución se promulga el 9 de diciembre de 1931.

Creo es importante en estos momentos, conocer los sentimientos que embargaban a los jesuitas, alumnos y familiares para ello, nada mejor que hacerlo a través del:

José María Díaz la Orden

Diario del P. Muzquiz:

“Día 24 de enero Misa a las ocho, con órgano y motetes. Después de la misa se recibió por radio, y más tarde por los periódicos, la triste noticia de haber sido firmado ayer el Decreto de disolución de la Compañía de Jesús. Con este motivo fueron muchísimas las familias y amigos que vinieron a testimoniarnos su sentimiento. Todos empezamos a prepararnos para abandonar el Colegio. La vida del Colegio sin embargo continuó normal. 

Día 26.- Por la mañana martirio de San Policarpo. Por la tarde: rosario y lectura espiritual. Fui a Elvas en automóvil para visitar al señor Arzobispo de Évora. Desde la noche tenemos vigilado el Colegio por guardias para impedir que podamos sacar cosas del edificio.

Día 28.- En este día memorable terminó la vida escolar del Colegio San José de Villafranca. A las ocho misa con órgano. Terminada la misa y el desayuno marcharon todos los alumnos a sus casas Despedidas afectuosas y ofrecimientos de todas las familias de los niños.

Día 30.- Los cuatro últimos alumnos que quedaron abandonan hoy el Colegio. Primera excursión de PP. y HH. A Estremoz. Toma de posesión del nuevo Colegio de Estremoz.

Día 31.- A las ocho de la mañana misa solemne con órgano a la que asistió tal cantidad de personas que fue imposible a muchos el poderse arrodillar ante el altar. Se consumieron tres copones de Sagradas Formas. Al final de la misa, durante la cual no cesaron los llantos de muchas personas, quiso el P. Rector hablar a los asistentes y luego recitar el Acto de Consagración de la Compañía a San José, pero las lágrimas ahogaron sus palabras. Entonces yo subí al pulpito y recité dicho acto de Consagración, Grandioso fue el homenaje del pueblo de Villafranca a la Compañía de Jesús.

Día 2 de febrero. – Mañana saldremos los últimos del Colegio hacia Estremoz. Gran movimiento de visitas y preparativos para la marcha. Poco antes de cenar entramos en la Capilla del Colegio para despedirnos de ella. Se encendieron todas las lámparas para hacer un rato de oración y se volvieron a apagar y se cerró la capilla. Triste última noche en el Colegio.

Día 3.- En este día en que la fundadora del Colegio, doña Dolores Domínguez, cumplió ochenta y dos años, se despide diciendo que tengan confianza en S. José y volverán pronto al Colegio de Villafranca. ¿Profecía? Abandonamos los últimos jesuitas, nuestro querido Colegio de San José. Después de decir las misas ya fuera de casa y después de tomar como desayuno los restos de la cena que ayer quedaron, y de despedirnos del Santo Patriarca, abandonamos, ¡hasta cuando Dios quiera!, el Colegio de Villafranca, a eso de las nueve de la mañana. Quedaron aún allí el P. Rector Gabino Márquez y el P. ministro Gómez-Bravo, para hacer entrega del Colegio, pero ya no comieron ni durmieron en él.

Día 4.- En este día en que se cumplió el plazo para poner en ejecución la incautación de los bienes de la Compañía de Jesús, se hizo entrega al alcalde de Villafranca de nuestro Colegio de San José que inicuamente nos quitan. ¿Dios perdone a nuestros enemigos! Marchan a Estremoz los últimos Padres jesuitas que quedaban en Villafranca. ¡Adiós Santo Patriarca, Patrón del Colegio, bendícenos a todos y danos gracias para santificarnos en medio de esta durísima prueba que Dios Nuestro Señor nos envía!

Día 5.- Instalados ya los Padres y Hermanos en el nuevo Colegio de Estremoz, se van acomodando el edificio que es casa particular de d. Roberto Reynolds, a Colegio de niños.”