Desde la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio San José se puso recientemente en marcha el área de Pastoral, coordinado por nuestra compañera, Eva Carmona. Entre las citas propuestas en este ámbito se ideó, con la colaboración de nuestro consiliario, el P. Antonio Cruz SJ, un Retiro Espiritual para antiguos alumnos en el Colegio, que se pretende celebrar en Cuaresma y en Adviento cada año. La iniciativa ha sido magnífica por la participación, se agotaron las plazas disponibles, y por la valoración de quienes lo han vivido.

Desde la Asociación de AA.AA. queremos felicitar a nuestra compañera Eva por su iniciativa, su empeño y la consecución tan satisfactoria de sus objetivos. Las palabras de quienes participaron en la cita avalan esta satisfacción general y se ven complementadas con sendas cartas enviadas a la Dirección del Colegio y su alumnado, mostrando el agradecimiento por la contribución de la comunidad educativa del centro al éxito de la iniciativa:

«Planifico fines de semana en un spa romántico con mi pareja, otros saliendo de marcha con los amigos o yendo a ver al Betis, algunos haciendo zafarrancho y viendo una peli o serie en casa, muchos otros comiendo con la familia y en las actividades deportivas de mi hijo. Y en esta ocasión quise pasarlo en el Colegio para pararme a ver con el Señor cómo va mi peregrinaje por la vida. La del peregrino Ignacio nos ayudó en esta tarea. En el Colegio hacía frío, las camas del submarino hundidas del traqueteo, la comida con sabor y aroma a colegio, el compartir vivencias y emociones de los compañeros, el pasear recordando… y al finalizar la sonrisa en la cara de los allí presentes me hace pensar que hice buena elección para el fin de semana», Marcelino Escobar Zambrano,  Promoción 1992.

«Ha sido un fin se semana de encuentro. De encuentro con nuestro Colegio y encuentro con personas nuevas, con las que hemos podido compartir nuestra fe y nuestras experiencias. De abrirnos a los Otros, como nos pide el Señor, y de dejar hacernos… por Él. Espero que esta experiencia se repita porque, sin duda, ha sido un regalo para nosotros, antiguos alumnos. Solo me queda agradece a todas y cada una de las personas que lo han hecho posible y animaros a todos a que os apuntéis a la próxima. Gracias, de corazón, por todo y siempre», Paula Ordóñez, Pr. 2019.

«Ha sido una gran experiencia a pesar de la diversidad del grupo, muy enriquecedora por las aportaciones de personas de diferentes edades, pero con un sello común el del carisma Ignaciano. A mí me ha sabido a poco, aunque comprendo las dificultades para que fueran más días. El P. Antonio Cruz lo ha hecho muy bien y nos han llegado sus aportaciones y pautas para la reflexión personal. Animo a todos a vivir estas jornadas en futuras ediciones», José M. Díaz la Orden, Pr. 1962.

«Una excelente experiencia de convivencia con antiguos alumnos de muy diversa edad, además de las conclusiones que sacara cada cual para su relación con Dios. Ha sido un gusto y una gran emoción volver al Colegio, aunque solo haya sido un fin de semana. Destacaría también la labor pastoral del P. Antonio: una buena persona, entregada a nosotros en cuerpo y alma. Recomiendo vivamente la asistencia a este tipo de Retiros: son breves e intensos. Merece la pena. ¡Ánimo!», Fran Audije, Pr. 1987.

«No deja de llamar la atención que el RETIRO sea un lugar de ENCUENTRO. Encuentro con Dios y con su amor incondicional. Encuentro con quienes son más mayores que nosotros y comparten sus experiencias con una emoción sincera que habla de vida. Encuentro con las vivencias de las más jóvenes que nos recuerdan que Dios es Amor y que la vida es emocionante. Encuentro con la espiritualidad ignaciana que nos habla de cañonazos, camillas, camilleros y SALVACIÓN. Con la de veces que nos perdemos en la vida, este es el lugar ideal para volver a empezar», Eva María Pr. 92.

«Nunca olvidaremos de dónde venimos, dónde nos hemos formado como mujeres y hombres para poder entregarnos a los demás, como así el Padre quiere. Ha sido una experiencia gratificante, con muchas emociones, recordándonos todos los momentos allí vividos. Poder compartir este Retiro con personas de diferentes edades, sin duda, ha dado cabida a poder reflexionar aún más, con cada testimonio y experiencia. Animo a cualquier antiguo alumno a disfrutar de esta experiencia y encuentro, que se entregue y siga viviendo el camino hacia el Señor», María Isabel Pérez Patiño, Pr. 2019.

«Perder el miedo, ganar el tiempo. Dudé cuándo se propuso el Retiro, como cualquiera, temeroso del por qué y para qué; pero algo o alguien me empujó y acepté el reto. Hoy no puedo más que agradecérselo. Agradecimiento que hago extensivo a la Asociación, al departamento de Pastoral y especialmente a nuestro Padre Consiliario que nos ha fiado con maestría. Un grupo de antiguos alumnos diverso, dinámico, jovial y entusiasta que ayudó a mejorarnos individualmente. Gracias compañeros!!», Juan Ignacio Moreno Torres-Ternero, Pr. 88.

«Todos conocemos el lema “Hombres y mujeres para los demás”, pero esto conlleva el seguir creciendo, el seguir siendo barro en manos del alfarero y el dejarnos moldear, os ánimo a que vosotros también os dejéis moldear por Dios con experiencias tan enriquecedoras como la vivida estos días. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible», Julia Reina, Pr. 2019.

«Muy agradecida por el REGALO que ha resultado ser el RETIRO, tanto por el encuentro en nuestro querido Colegio como por la dedicación y acompañamiento del P. Cruz, sin olvidar la entrañable hermandad que rápidamente se instaló entre los que hemos participado. Sin duda, creo que merecerá la pena acoger la próxima convocatoria con el entusiasmo y espíritu que hemos compartido; a la que, desde hoy, permitidme que yo también insista, sugiero a todos no dejéis pasar. ¡Un abrazo y hasta muy pronto!», Rocío Camacho, Pr. 1988.

«Experiencia estupenda con muy buen resultado final. Funcionó a la perfección la mezcla de edades y promociones. Es necesario y se aprecia después, PARAR un poco la vida monótona diaria y REFLEXIONAR con libertad acerca de las ideas ignacianas de la vida, y mejor aún, poder hacerlo en las galerías, jardines y capillas de nuestro Colegio. Volveremos seguro a intentar hacerlo, si hay huecos», Javier Hergueta, Pr. 67.

“Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida”. Caminar por los pasillos, sentarse en los pupitres, el olor de la capilla de San Ignacio, dormir en la misma habitación en la que viví durante un año. A todos los A.A. se nos mueve algo por dentro cuando volvemos a nuestra “casa”, da igual los años que hayan pasado. Es  sorprendente la huella que deja el Colegio en nosotros. El primer día cada uno explicó por qué estaba allí y tan solo con esa charla, ya sabía que haberme apuntado a esta experiencia había merecido la pena. Todas esas palabras tenían algo en común, un hilo invisible nos unía aún sin conocernos de nada. Todos necesitábamos parar para ordenar nuestros pensamientos y emociones. Cuando escucho al P. Antonio hablar siento que llega a lo más profundo de mí y que me hace sacar todo lo que llevo dentro. Me voy muy agradecida por lo vivido, por la gente que he conocido y por estar ahora un poquito más cerca de Dios. Solo puedo decir GRACIAS», María Ridruejo, Pr. 2019.

«Una experiencia que cala. Un fin de semana para parar, reflexionar, redescubrir y hacer comunidad. Un tiempo de encuentro: con nuestro colegio, con otros compañeros (muchos no nos conocíamos y muy enriquecedor), con nosotros mismo y con Él. Muy agradecida a los compañeros y a los organizadores por hacerlo fácil, sin duda merece la pena!», María Morán, Pr. 2000.

«Ha sido una experiencia súper enriquecedora. Hemos aprendido, nos hemos acompañado, pero sobre todo hemos compartido, de la mano de Jesús. Volver al colegio, a sus pasillos, a nuestras habitaciones, traer de vuelta tantos buenos recuerdos… Conocer a antiguos alumnos siempre es una sensación extraña. No nos conocíamos de nada, pero desde el principio hubo una conexión especial, como si ya nos hubiéramos visto antes. Esa es la magia del Colegio, los valores que nos enseñan y la espiritualidad ignaciana que todos compartimos. Creo que eso es lo que nos hace diferentes y tan iguales al mismo tiempo. Promociones tan lejanas en el tiempo y tan unidas en el corazón.
Gracias a todos los antiguos alumnos que han participado en este retiro, a Eva y al P. Antonio por conseguir que sea posible, y sobre todo gracias Jesús, por enseñarnos tanto y moldearnos tan bien. Nos vamos felices y con el corazón muy lleno», María Sánchez Barbero, Pr. 2019.

¡Gracias a todos por participar y nos volveremos a encontrar en Adviento si todo va bien!

 

 

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