Ya conocéis que una de las peculiaridades de nuestro Colegio de Villafranca radica en la Residencia masculina y femenina a la que se incorporan cada curso numerosos alumnos de distintas procedencias y que nos convierte en su segunda casa durante las semanas, pero también durante los fines de semana en muchas ocasiones.

El curso acaba de comenzar y los residentes ocuparon sus habitaciones hace apenas unos días. Al ser el primer fin de semana de actividad y recién iniciado el período lectivo, fueron muy pocos los chicos que se quedaron, pero pudieron disfrutar de un programa muy especial acompañados por los educadores que estuvieron con ellos. De hecho, según nos cuenta uno de ellos, David Madrigal, fue «un fin de semana muy turístico, con visitas a Nogales, el Castillo de Feria y Zafra, el sábado, y durante la mañana del domingo fueron a ver el Museo de Arte Romano de Mérida. Además, hubo tiempo para ver cómo ganaba el Mundial de baloncesto la Selección Española, comer genial, un pequeño chapuzón en la piscina e incluso ver un par de películas por la noche. Ha sido un fin de semana con mucha actividad donde los residentes han podido disfrutar del Colegio y de nuestro entorno».

El acompañamiento, las experiencias en equipo, la diversidad, la autonomía, la gestión del tiempo, etc. son algunas de las características que imprime la vida en la Residencia y que alumnos y familias valoran de manera especialmente positiva tras su vivencia colegial.

Gabinete de Comunicación.

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